viernes, 16 de marzo de 2012

¡♣!


Javi
Déjame iluminar tus noches oscuras, te prometo que lo haré bien. Brillaré sólo para ti cuando tengas miedo, iluminaré tu cuarto, tu casa, tu corazón, tu alma. Haré que destellen colores de nuevo de tus ojos, y que brille tu mirada. Mi alma refleja la luz que carece mi cuerpo, y tu amor me hace brillar tanto que te iluminaré, encenderé los sueños que apagaste con dolor, y tus esperanzas, tus palabras, tu cara, y cada espacio que antes fue sombrío, resplandecerá de un amor incandescente, infinito, y sólo nuestro.
No puedo evitarte de mi mente, de mi alma y de mi corazón, no me pidas que lo haga porque te amo desde que sueño con el amor. Eres sólo tú quien completa mi ser, el hombre perfecto, el de mis sueños cálidos, profundos y bonitos. 
Toma un pedazo de mi corazón, no escatimes y toma todo lo que quieras, mientras yo tomaré un pedazo de tu corazón. Metamos nuestros pedazos en la fragua, que se fundan juntos mientras tú y yo nos fusionamos haciendo el amor en la alfombra.
Somos uno solo, ¡Me haces tan feliz! Ahora has terminado y yo te siento palpitar dentro de mí, siento la circulación de tu sangre, puedo sentir a cada una de tus aún excitadas células amándome, mientras añado tu sonrisa de plenitud y amor a mi preciada colección de sonrisas tuyas.
No me dejes, quédate para siempre amor, seamos felices siempre como ahora. Amor toma la estrella resultante de nuestro corazón en la fragua, no temas que nuestro amor no podrá quemarte ni hacerte algún otro daño, ahora lánzala al cielo para que nos ilumine, y por favor... ámame eternamente.

martes, 12 de octubre de 2010

Guardada en mi cajita :)


Estoy mirando ese marrón onírico de tus ojos, aunque tú no puedas verme. Te veo entre largos sueños y entre cortos despertares, entre el azul del cielo y el negro de mi realidad.

A veces incluso imagino que me miras, pero tú miras la pared... De pronto rompes el silencio con esa voz que supera la tristeza de mi piano, la melancolía de este otoño y que llega a lo más profundo de mi corazón transformándolo en una cajita musical, llena de esperanza.

Caminas cerca de mí, arrastrando esa melodía, arrastrando tu dolor, arrastrando la más piadosa de las oraciones y dejando en mi cajita musical el más suave vals y convirtiéndome en la más tímida bailarina.

De nuevo te miro y esta vez vuelvo a imaginar que me correspondes, pero soy bailarina tímida y tus ojos son muy marrones.
Esa cajita que tu voz llenó de canciones comienza a sonar dentro de mí; mi alma sale de mi cuerpo para bailar esa tierna plegaria en busca de amor; a nuestro alrededor todo huele a flores, el otoño se convirtió en primavera, de mis ojos salen destellos de colores, y me doy cuenta que no es mi imaginación, me estás mirando. Tu alma baila con la mía ese suave vals, también hueles el aroma de las flores, tu otoño ahora es primavera y de tus ojos salen destellos de colores… pero nuestra magia te asusta y miras a la pared… eres más tímido que una bailarina tímida.

No he vuelto a oler esas flores, ni a bailar dulces canciones, ahora todas las estaciones son otoño y de mis ojos ya no salen destellos de colores.

Camino cerca de ti, arrastrando esa melodía, arrastrando mi dolor, arrastrando la más piadosa de las oraciones, con una cajita llena de esperanza, con la melodía de tu esencia. Siendo bailarina tímida, debilitada por tus ojos muy marrones, te espero dentro de la cajita, a la que le diste cuerda antes de cerrarla.

Nunca será tarde para que decidas abrirla, mientras tanto no bailaré porque soy tímida... pero tocaré los débiles acordes de mi piano formando una melodía color marrón... semejante a tus ojos, pero nunca superior. Tal vez no escuches la melodía pero será con la que despiertes cada mañana.

martes, 21 de septiembre de 2010

Amanecer



Estoy perdida en el azul de tus ojos. Sin ganas de despertar de esta realidad que más parece sueño, rodeada de tu esencia, que es pura. Que es luz en medio de los monumentos fúnebres de mi piano. Que es rosa roja, dentro de estas sábanas blancas, y que es miel en las amargas notas de mi rutina.

Con la piel perfumada por tus labios y tersada por tus manos suaves y grandes me abrazo a tu pecho desnudo cantándote las palabras que no paré de repetirte anoche: “te amo, te amo, te amo”. Las cosas pierden sentido en el aire, podrán desfigurarse mis palabras… pero en tus ojos descubro un brillo especial, proveniente de tu corazón cada vez que las pronuncio. Y cada vez que las digo, es porque te amo más

De pronto nos miramos y dejamos escapar aquella risa espontánea que hizo que nos conociéramos, que habláramos y que después logró enamorarnos, pues ahora esa risa es producto del recuerdo de lo que pasó anoche.

Bebimos un poco de nuestro destino, fue sólo una gota la que adelantamos de esa copa que nos pertenece, y aunque parezca agotable su contenido, juntos nos encargamos de llenarla de amor. 

Comenzaste mirando mis ojos y de ese lenguaje extraño con el que tanto han hablado nuestras miradas nació un inocente beso…  tus labios se posaron en los míos como una mariposa sobre una flor. Sentí como poco a poco extraías la miel de mis labios para convertirla en amor… nuestros ojos se cerraron. La luz se apagó por fuera, pero por dentro algo nuevo se encendió: la necesidad de entregarnos todo lo que nos pertenecía.

La ropa comenzó a estorbarnos. Prenda a prenda nos fuimos encontrando… de pronto dejamos de besarnos… el silencio se hizo profundo… tus ojos brillaban más que antes, ese azul grisáceo ahora convertido en encendidos zafiros desnudaron mi alma, dejándola lista para unirse a la tuya… la luna fue testigo de la unión de nuestros cuerpos, y estoy segura que Dios fue testigo de la de nuestras almas.

Me tocaste y fuiste mío, nos fundimos en plata de invierno… y en mi vientre desierto ahora florece la primavera.

“Es una locura”- opinan las personas sensatas, y me doy cuenta de que no me importa la sensatez, te amo con mi locura, que ha nacido de tu locura en mi piel. Si amar fuera sensato, se perdería el interés.  Si el interés estuviera basado en la sensatez, no habría locura... si no hubiera locura... tampoco amor intenso.